NUTRICIÓN EN DIABETICOS
- Diabetes: Coma bien (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades)
- Diabetes y nutrición (Academia Americana de Médicos de Familia)
- Indice glucémico y diabetes (Enciclopedia Médica)
- Nutrición, alimentación y actividad física si se tiene diabetes
El peso y la Diabetes tipo 2
Ayude a su hijo a lograr un peso saludable
Desafíos para controlar el peso
Si tiene diabetes, su
cuerpo no puede producir o utilizar la insulina adecuadamente. Esto conduce a
una elevación del nivel de glucosa (azúcar)
en la sangre. Una alimentación sana ayuda a mantener el azúcar de la sangre en
un nivel adecuado. Es una parte fundamental del manejo de la diabetes, ya que
controlando el azúcar en la sangre (glucemia) se pueden prevenir las complicaciones de la diabetes.
Un nutricionista
puede ayudarlo a diseñar un plan de comidas específico para usted. Este plan
debe tener en cuenta su peso, medicinas que esté tomando, estilo de vida y
otros problemas de salud que usted pueda tener.
Una alimentación
saludable para un diabético incluye
- · Limitar alimentos con altos contenidos de azúcar
- · Comer porciones pequeñas a lo largo del día
- · Prestar atención a cuándo y cuánta cantidad de carbohidratos consume
- · Consumir una gran variedad de alimentos integrales, frutas y vegetales
- · Comer menos grasas
- · Limitar el consumo del alcohol
- · Usar menos sal
Aprenda a cambiar sus hábitos
El
cuidado de su salud depende mucho de usted. Usted decide qué comer y cuánto
comer. Usted decide si hará ejercicio y qué actividades seleccionará. Usted
toma decisiones todo el día. Es posible que quiera hacer algo para mejorar su
salud. Su meta podría ser bajar de peso, pero, para lograrla, sabe que deberá
cambiar lo que come y lo que hace de ejercicio, o las dos cosas. Aumentará sus
probabilidades de éxito si hace un plan que sea específico, realista y
práctico. Comience con dos o tres pasos pequeños. Asegúrese de que sus cambios
concuerden con sus preferencias y con su horario. Seleccione las cosas que está
seguro que puede hacer. Invite a sus familiares para hacer los cambios también.
Cambiar los hábitos: Cómo empezar Piense en su salud y en sus hábitos y responda
las preguntas.
Consejos para mantenerse firme con su nuevo hábito
Cosas
que puede hacer Ejemplos Elimine los alimentos no saludables en su cocina para
no tener tentaciones cuando trate de adquirir nuevos hábitos. Tenga frutas y
verduras en lugar de meriendas altas en grasa. Dedique tiempo a su hábito
cambiando su horario. Si le gusta caminar por la mañana antes de irse a
trabajar, levántese más temprano para tener tiempo. Prográmelo en su calendario
y reúnase con un amigo o familiar. Planifique maneras de superar los obstáculos
que puedan surgir. Lleve meriendas de su casa para no comprar las de la máquina
de golosinas. Pida el apoyo de su familia y de sus amigos y su equipo de
cuidado de la salud. Pídale a una persona de su familia que cuide a los niños
para que usted salga a caminar. Mantenga un registro de su esfuerzo y anote lo
que hace. Pida una copia de la Guía N.° 28 sobre: Mi plan de acción: Registro
de comidas y actividad. También puede usarsu calendario, un cuaderno, un
podómetro o un registro en la computadora para comidas y actividades. Varíe su
rutina para que siga siendo atractiva. Camine en un centro comercial en lugar
de su vecindario. Regálese una recompensa por cumplir su plan. Tome tiempo para
hacer algo especial por usted mismo.
Si no se diagnostica ni se trata la diabetes
tipo 1 puede provocar una pérdida de peso en la
persona. Con la diabetes tipo 1, el cuerpo deja de producir la hormona insulina, necesaria para utilizar glucosa, la
forma principal de azúcar en la sangre. La glucosa proviene de los alimentos
que consumimos y es la fuente principal de energía necesaria para estimular las
funciones del cuerpo humano. Debido a que el organismo no puede utilizar la
glucosa apropiadamente éste la deshecha (y las calorías) en la orina. Como
resultado, un niño con diabetes tipo 1 puede perder peso, a pesar de tener un
apetito normal o incrementado. Una vez que un niño o adolescente con diabetes tipo
1 es diagnosticado o recibe tratamiento, su peso generalmente vuelve a ser
normal. El exceso de peso también puede, ocasionalmente, ser un problema para
las personas con diabetes tipo 1.
Algunos niños con diabetes tipo 1 suben de peso antes de adquirir la
enfermedad. También algunos niños con diabetes tipo 1 pueden subir de peso
después de ser diagnosticados con la enfermedad si no mantienen hábitos
saludables de comida y ejercicios. El sobrepeso no está relacionado con la
diabetes tipo 1, pero debido a que las grandes cantidades de grasa pueden
dificultar más la capacidad del organismo de un niño para usar insulina
apropiadamente, los niños obesos con diabetes tipo 1 pueden también tener
dificultades para controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Muchas personas tienen
sobrepeso cuando se les diagnostica diabetes tipo 2. El sobrepeso y la
obesidad incrementan el riesgo de que una persona adquiera diabetes tipo 2. Si
una persona ya tiene diabetes tipo 2 y aumenta de peso será aún más difícil
para él o ella controlar su nivel de azúcar en la sangre. Las personas con
diabetes tipo 2 tienen una condición denominada resistencia a la insulina.
Estas personas pueden producir insulina, pero su cuerpo no es capaz de
transferir la glucosa al interior de las células. Como resultado, la cantidad
de glucosa en la sangre aumenta Entonces, el páncreas tiene que producir más
insulina para tratar de superar ese problema. Eventualmente, el páncreas puede
fatigarse por funcionar en exceso y no poder producir suficiente insulina para
mantener los niveles de la glucosa en la sangre dentro de los niveles normales.
Las personas con resistencia a
la insulina a menudo son obesas y no hacen mucho ejercicio. Pero la
pérdida de peso, el consumo de comidas en porciones más saludables y el ejercicio
pueden revertir la resistencia a la insulina. Para las personas con diabetes
tipo 2, revertir la resistencia a la insulina les permite alcanzar niveles
determinados de azúcar en la sangre más fácilmente, y en algunos casos, la
habilidad del cuerpo humano para controlar el azúcar en la sangre puede incluso
normalizarse.
Las
personas que no tienen diabetes pueden tener resistencia a la insulina, pero
están expuestas a un riesgo mayor de adquirir la enfermedad. Para quienes son
obesos, pero no tienen diabetes tipo 2, perder peso y hacer ejercicios puede
disminuir el riesgo de contraer el mal.
Mantenerse
en un peso saludable es bueno para todos - ¡Incluso para los padres! Cuando los
niños con diabetes logran y mantienen un peso saludable, se sienten mejor y
tienen más energía. Sus síntomas de diabetes pueden disminuir, sus niveles de
azúcar en la sangre pueden hacerse más fáciles de controlar y pueden hacerse
menos susceptibles a desarrollar las complicaciones causadas por la diabetes,
como las enfermedades del corazón.
Un doctor
puede determinar si el peso de una persona es saludable por medio de un índice
de masa corporal (IMC). El médico de su hijo puede recomendar que pierda
algunos kilos para controlar la diabetes, en ese caso se prescribirá un plan de
control de peso. Aún si el IMC de su hijo se mantiene en un nivel conveniente,
el médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios y alimentación para su
hijo.
Su
respaldo emocional puede ser un aspecto importante para ayudar que su hijo a
logre un peso saludable. Los niños obesos pueden tener una baja autoestima o
sentirse culpables de tener diabetes. Trate de mantener una actitud positiva.
Evite las conversaciones acerca de sentirse "gordo" o
"delgado" - hable de sentirse "saludable". Ayude a su hijo
a comprender que todas las personas sanas necesitan controlar su peso
activamente - incluso usted. Y recuerde que su hijo asimila sus actitudes con
respecto al peso y las comidas - después de todo, usted es quien compra los
alimentos y prepara las comidas. Al adquirir alimentos saludables y cocinar
comidas saludables para su hijo, usted puede proporcionarle las herramientas
que él necesita para mantener un peso saludable.
Es
importante ser un buen ejemplo para su hijo. Si usted está con algunos kilos
demás, consulte con su médico para empezar un programa de control de peso para
establecer un buen ejemplo para su hijo.
El plan
de alimentación para la diabetes de su hijo sirve para controlar las comidas
que consume, de manera que para alcanzar un peso saludable solo será necesario
agregar más actividad física a su dieta convenientemente balanceada. El hacer
más ejercicio permitirá que su hijo se sienta mejor y logre un mejor control
del peso y de la diabetes; de manera que, asegúrese de alentar a su hijo, a que
lleve una vida activa cada día.
Alcanzar
y mantener un peso saludable puede ser un desafío para algunos niños y
adolescentes, incluso para los adultos. He aquí algunos problemas comunes que
merecen ser vigilados y discutidos con el médico de su hijo:
·
Merendar en exceso. Algunos
niños con diabetes consumen demasiadas meriendas, porque ellos o sus padres se
muestran muy temerosos ante la hipoglicemia, o
nivel bajo de azúcar en la sangre. Si usted tiene algunas preguntas acerca de
los tipos y horarios de 'snacks', o meriendas, que su hijo debe consumir,
consulte con su médico o con un dietista autorizado. También, hable con su hijo
acerca de la importancia de seguir el plan de alimentación para la diabetes
prescrito por el médico. Para controlar el exceso en el consumo de estos
alimentos, controle la cantidad de las meriendas en su casa y la rapidez con la
que se consumen.
·
Consumir golosinas a escondidas. Los niños y los adolescentes intentarán ingerir en secreto
los dulces o golosinas que supuestamente deben consumir con moderación. Esto
puede provocar niveles elevados de azúcar en la sangre. Los padres posiblemente
ignoren que los caramelos fueron sustraídos y pueden responder a los elevados
niveles de azúcar en la sangre suministrando dosis más elevadas de insulina.
Este ciclo puede provocar un aumento de peso excesivo. Asegúrese que su hijo
entienda por qué es importante seguir el plan de alimentación e investigue si
los niveles de azúcar en la sangre de su hijo aparecen inexplicablemente
elevados.
·
Dieta extrema. Algunos
niños con diabetes - especialmente los adolescentes - pueden tratar de perder
peso con dietas de moda, de hambre o de otras medidas extremas. Estos métodos
no son buenos para nadie, pero son especialmente perniciosos para personas con
diabetes porque producen descontrol en los niveles de azúcar en sangre.
·
Evitar la insulina. Las
niñas adolescentes, en particular, a veces evitan las inyecciones de insulina
con tal de perder peso. Explique a su hija por qué esa táctica es peligrosa -
puede provocar niveles muy elevados de azúcar en sangre e incluso cetoacidosis diabética. Los
adolescentes que recurren a estos métodos posiblemente necesiten ayuda de un
profesional en salud mental para tratar el desorden alimenticio u otros
problemas de imagen corporal o emocionales.
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